Una creadora de fitness pasa del viral en TikTok a facturar con su propia plataforma de bienestar

Gabby George llevaba años creando contenido de fitness desde su estudio casero cuando una serie de vídeos la catapultó a la fama en TikTok. Con 987.000 seguidores en la red social y 107.000 en YouTube, decidió apostar por un modelo de negocio propio: lanzó GGStudio en agosto de 2025, una plataforma de bienestar por suscripción que ya cuenta con más de 30.000 miembros en 93 países, según Digiday.

La trayectoria de George ilustra la encrucijada a la que se enfrentan muchos creadores de fitness: optar por un modelo de suscripción y pagar el contenido, o centrarse en colaboraciones con marcas. Ella eligió lo primero, y los números le dan la razón.

El viral «Bridal Arms» como trampolín

En 2024, mientras preparaba su propia boda y trabajaba en el backend de lo que sería GGStudio, George publicó un tutorial de ejercicios de Pilates para tonificar brazos y hombros antes del día B. La serie «Bridal Arms» acumuló decenas de millones de visualizaciones en TikTok, con miles de usuarias replicando la rutina y compartiendo sus resultados.

«Puedes llamarlo suerte, o el hecho de que me dejé la piel publicando todos esos vídeos gratis… Bridal Arms me hizo explotar», declaró George a Digiday. «Nadie sabía que llevaba seis meses desarrollando GGStudio. Cuando salió, la gente pensó que fue una transición perfecta. No sabían que iba a hacerlo con o sin éxito en redes sociales.»

Ese éxito viral actuó como embudo, canalizando a una audiencia ya comprometida hacia su nueva plataforma. Las inscripciones fueron fuertes desde el primer día.

Comunidad y contenido de calidad

George mantiene estándares altos: se niega a grabar fuera de su estudio casero para preservar un lenguaje visual consistente. GGStudio tiene marca y cuentas sociales separadas de su perfil personal, una estrategia deliberada. «Cuando me piden traer series antiguas de mi cuenta personal, simplemente no forman parte de GGStudio. Me ayudaron a construir la plataforma, pero no son parte de esta marca», explicó. «Intento dejar de ser ‘la chica de Bridal Arms’ y no quedarme encasillada.»

La plataforma ofrece dos planes: uno anual a 9 dólares al mes y otro mensual a 12 dólares. Ambos dan acceso a más de 300 entrenamientos bajo demanda, clases nuevas cada semana y un chat comunitario. George atiende personalmente los mensajes. «Puedes chatear conmigo como si me escribieras en un grupo. Siempre respondo», afirmó. «La gente se siente escuchada, y el fitness es algo muy personal. Aunque sea un espacio digital, quiero que sientan conexión real con lo que estamos construyendo.»

Suscripción frente a colaboraciones de marca

Traducir viralidad en plataformas de suscripción es una táctica cada vez más común entre creadores de fitness que buscan diversificar ingresos y reducir dependencia de redes sociales. Casos similares incluyen la app Sweat de Kayla Itsines (adquirida por iFIT en 2021), Just Lift de Simeon Panda, o plataformas como Ladder que integran creadores con programas personalizados.

George intentó unirse a otras plataformas pero no fue aceptada en ninguna. «Estoy agradecida de que ninguna funcionara… Fue un accidente feliz», reconoció. «Estaba construyendo una marca, y en muchas de esas plataformas habría tenido una identidad diferente bajo ellas, lo que habría causado fricción después.»

Una creadora la advirtió contra el modelo de suscripción («entonces estás atada a estar siempre presente») y le sugirió centrarse en contenido y acuerdos con marcas. Pero George nunca encontró en las colaboraciones una fuente de ingresos consistente. «He hecho alguna colaboración que quizá pagaba medio mes de alquiler, pero no lo hago», comentó. «No produzco suficiente de ese tipo de contenido, y voy a decir no más que sí: con mi máster, no estoy en el mundo de los suplementos.»

Proyecciones superadas y planes de expansión

Las proyecciones iniciales de George fueron conservadoras: esperaba entre 2.000 y 3.000 miembros en el primer año. Antes del lanzamiento ya estaba construyendo una segunda app con más funcionalidades. Tras migrar GGStudio a la nueva versión, las inscripciones se dispararon hasta los 30.000 actuales.

«Veo todos mis ingresos desde GGStudio. Me ha cambiado completamente la vida», dijo. «El dinero que hemos generado ha ido directo de vuelta al negocio… Nuestras cifras crecen exponencialmente mes a mes, se duplicaron desde abril… Siempre estoy creando contenido nuevo, así que espero que la retención se mantenga.»

Con esos nuevos ingresos, George acaba de mudarse a otra punta del país y ha terminado de construir un estudio completamente nuevo. También planea contratar: hasta ahora, aparte de representación de relaciones públicas, ha hecho todo sola. Entre sus fichajes soñados: «Me encantaría contratar entrenadores.»

Fuente: Digiday · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Imbest con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

No te lo pierdas
Noticias relevantes