Destriero: el yate italiano que cruzó el Atlántico en 58 horas con 60.000 CV

En el mundo de los superyates, el tamaño ha sido tradicionalmente la principal demostración de poder. Sin embargo, existe una embarcación italiana que escribió su nombre en la historia náutica por una razón completamente distinta: la velocidad extrema sobre el océano abierto.

En agosto de 1992, el yate Destriero completó la travesía entre Ambrose Light (frente a Nueva York) y Bishop Rock (islas Sorlingas, Reino Unido) en 58 horas, 34 minutos y 50 segundos. Según recoge Xataka, la embarcación recorrió 3.106 millas náuticas manteniendo una velocidad media de 53,09 nudos, aproximadamente 98 km/h sobre el agua.

Un proyecto nacido para romper récords

Destriero no fue concebido como un yate de lujo convencional. La embarcación surgió de un desafío tecnológico impulsado por Karim Aga Khan, entonces presidente del Yacht Club Costa Smeralda, con el respaldo de Giovanni Agnelli, de Fiat. El objetivo era claro: conquistar para Italia el récord de la travesía atlántica más rápida.

Fincantieri asumió la construcción, mientras que Pininfarina diseñó las superestructuras. Donald L. Blount desarrolló la arquitectura naval, creando un casco de aluminio destinado a minimizar el peso sin sacrificar resistencia.

Tecnología aeronáutica sobre el agua

La clave del rendimiento de Destriero residía en su sistema de propulsión. La embarcación montaba tres turbinas de gas General Electric LM1600, con una potencia conjunta de unos 60.000 CV, que transmitían la fuerza a través de tres waterjets. Esta configuración permitía superar los 65 nudos y cruzar el Atlántico sin necesidad de repostar.

La combinación de un diseño naval optimizado para alta velocidad y tecnología inspirada en la industria aeronáutica convirtió a Destriero en una máquina capaz de mantener ritmos de crucero impensables para embarcaciones de su tamaño.

Récord sin trofeo oficial

Pese a su hazaña de 1992, Destriero no obtuvo el Hales Trophy, cuyas reglas estaban vinculadas a buques comerciales de pasajeros. Sin embargo, el proyecto italiano recibió otros reconocimientos, entre ellos el Virgin Atlantic Challenge Trophy de Richard Branson y el Columbus Atlantic Trophy del New York Yacht Club por su doble travesía del Atlántico.

Del éxito al abandono

Tras su momento de gloria, la embarcación italiana tuvo un destino menos espectacular. Pasó años sin actividad y fue trasladada a las instalaciones de Lürssen en Lemwerder, Alemania, donde permaneció almacenada. Las últimas informaciones disponibles sitúan allí a Destriero, lejos de los focos que en su día la convirtieron en protagonista de una de las grandes hazañas de la navegación moderna.

Destriero terminó desapareciendo como proyecto operativo, pero la idea que había detrás permanece. Fue una combinación poco habitual de ingeniería, diseño y ambición tecnológica, construida en una época en la que todavía era posible crear un yate de récord sin que su principal objetivo fuera el lujo. Su marca en el Atlántico sigue vigente más de tres décadas después.

Fuente: Xataka · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Imbest con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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