El grupo de alimentación y bebidas Pascual está desarrollando un plan para casi duplicar el valor de la compañía de aquí a 2030, según ha explicado su consejero delegado, César Vargas, según Expansión. Tras su nombramiento en enero de 2026, Vargas lidera la transformación de la compañía familiar en un conglomerado de cinco empresas independientes para las áreas de lácteos, café, hidratación, distribución e internacional.
El objetivo pasa por alcanzar un crecimiento de ventas del 4% durante 2026 y «coger velocidad» a partir de 2027, una vez que los nuevos planes estén listos en la segunda mitad de este año. «En los últimos tres o cuatro años ha crecido el valor de la compañía, pero no hemos superado todavía el valor que teníamos en 2019. La idea es casi duplicarlo de aquí a 2030», ha declarado Vargas a Efe. El plan combina crecimiento orgánico, operaciones inorgánicas y la entrada de socios estratégicos.
Reorganización en cinco unidades de negocio
La nueva estructura empresarial responde a «la complejidad» del entorno geopolítico actual, marcado por la volatilidad de los mercados y los conflictos internacionales. Vargas ha justificado la decisión como una vía para «ser eficiente» en las categorías en las que compite. Esta transformación exige también un cambio cultural que preserve los principios y valores esenciales de Pascual mientras adapta aspectos como la agilidad, el empoderamiento y el trabajo en equipo.
En el negocio lácteo, la compañía está concentrando esfuerzos en mejorar la eficiencia de fabricación e innovar en productos de mayor valor añadido, aunque con volúmenes potencialmente menores. En café, Pascual identifica oportunidades en la hostelería para elevar la calidad del producto y consolidar marcas en un mercado fragmentado. En hidratación, sigue apostando por Bezoya —«una verdadera joya», según Vargas— y busca nuevas fuentes de productos rentables a través de su distribuidora Qualianza.
Contención de precios y sensibilidad del consumidor
El aumento generalizado de costes de producción, agravado por la volatilidad del petróleo tras el conflicto en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz, ha obligado a los fabricantes a buscar eficiencias internas y limitar las subidas de precios. «Hemos sido bastante conservadores, hemos intentado repercutirlo a última hora y, de hecho, hay varias categorías donde todavía no hemos hecho esas subidas», ha afirmado Vargas. La sensibilidad al precio entre los consumidores está «a flor de piel», lo que ha impulsado la marca de la distribución y la búsqueda de promociones.
El canal de hostelería se había convertido en un «oasis» para mejorar las ventas con productos de valor añadido tras la pandemia, pero desde marzo de 2025 el consumo fuera del hogar se ha resentido. Vargas espera que este retroceso sea «coyuntural». La compañía ha tomado decisiones «que hasta hace unos años eran tabú», como producir para terceros, concentrar la fabricación en las líneas más eficientes y buscar alianzas estratégicas con socios comerciales e industriales que compartan sus valores.
Expansión internacional: yogur de larga vida como producto estrella
A nivel internacional, Pascual está presente en más de 60 países, con foco principal en Marruecos, Filipinas —posible plataforma para el Sudeste Asiático—, Angola —para el centro de África— y Centroamérica. Su producto estrella es el yogur de larga vida, que funciona «extraordinariamente bien» en mercados en desarrollo que no disponen de cadena de frío adecuada, según Vargas.
La estrategia combina crecimiento orgánico con una apuesta por la diversificación de negocios y geografías, reduciendo la dependencia histórica de la leche y del canal de gran consumo doméstico. El nuevo modelo busca aglutinar marcas, ganar eficiencia en costes y abrir la puerta a socios externos que aceleren el plan de crecimiento.
Fuente: Expansión · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Imbest con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.