Un activista indio planta árboles durante 45 años y crea un bosque de 550 hectáreas

En 1979, el río Brahmaputra se desbordó tras un monzón y arrastró cientos de serpientes hasta un banco de arena desierto en el distrito de Jorhat, en Assam (India). Sin árboles ni sombra, las serpientes murieron por el calor extremo. Jadav Payeng tenía entonces 16 años y decidió que pasaría el resto de su vida evitando que volviera a suceder. Según informa Xataka, ese joven se ha convertido en el «Hombre Bosque de la India», un activista ambiental que ha plantado árboles cada día durante más de cuatro décadas hasta crear un ecosistema de más de 550 hectáreas.

Cuando Payeng pidió consejo sobre qué plantar en la zona, la respuesta fue poco alentadora: solo bambú podría crecer allí. Le dieron unas 20 plantas. Cultivarlas fue extremadamente difícil, pero no se rindió. Comenzó a recolectar y plantar otras especies como la ceiba, arjunas, flamboyanes y algodoneros rojos. Mientras las autoridades locales abandonaban en 1983 un plan oficial de reforestación de 200 hectáreas iniciado en 1980, Payeng continuó por su cuenta.

Un bosque descubierto por elefantes

Durante casi tres décadas, Payeng trabajó en silencio. No fue hasta 2008 que la administración india descubrió el bosque que había creado, y lo hizo de forma accidental. Una manada de aproximadamente cien elefantes se adentró en la zona, lo que llevó a las autoridades a investigar. Encontraron un ecosistema floreciente que hoy alberga tigres de Bengala, rinocerontes indios, ciervos, conejos, monos y numerosas especies de aves. Los elefantes se han convertido en visitantes habituales y ya han dado a luz varias crías allí.

El bosque de Molai —como se conoce a la plantación— ocupa actualmente más de 550 hectáreas, cuatro veces el tamaño del Retiro madrileño y 1,5 veces Central Park. De esa superficie, 300 hectáreas son de bambú y el resto acoge una mezcla de especies arbóreas. Un estudio científico posterior concluyó que la diversidad de plantas y su capacidad de almacenamiento de carbono son similares a las de un bosque natural de edad comparable, lo que plantea que este tipo de reforestación mixta puede ser una solución efectiva contra las inundaciones y la erosión.

Reconocimiento y desafíos pendientes

En 2015, Payeng recibió el Padma Shri, uno de los galardones civiles más prestigiosos de India, por dedicar su vida a reforestar un territorio que parecía condenado a la desertización. Hoy tiene más de 60 años, vive en una cabaña cerca del bosque junto a su familia y sigue ganando dinero con la venta de leche de su ganado. Como él mismo ha declarado, plantará árboles hasta el último día de su vida.

La amenaza de la erosión, sin embargo, sigue activa en la región de Majuli, la isla fluvial más grande del mundo con unos 880 kilómetros cuadrados, que lleva décadas perdiendo superficie por la acción del Brahmaputra y el Subansiri. El bosque de Payeng se encuentra precisamente en uno de esos bancos de arena vulnerables. A pesar del éxito individual de su iniciativa, tanto a él como a la administración india les queda trabajo por hacer si quieren replicar este modelo y frenar el avance de la erosión en una región que continúa sufriendo las consecuencias del cambio climático y la deforestación.

Fuente: Xataka · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Imbest con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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