Endomanga

¿Qué es la endomanga?

La Endomanga es una técnica endoscópica para tratar la obesidad, de forma poco invasiva y segura. La Endomanga consiste en reducir el tamaño y la distensión del estómago. Para poder llevar a cabo esa reducción, realizamos unos pliegues que reducen su capacidad y el paciente al comer se siente saciado con menores cantidades de alimento.

La intervención endoscópica que permite reducir la capacidad del estómago por vía oral. Los pliegues se suturan mediante el sistema “g-catch”. Este sistema de sutura conlleva tecnología de anclaje, especialmente diseñada para realizar una plicatura en el estómago.

 

¿Para quién está indicada la técnica de endomango o GESP?

Este procedimiento endoscópico está indicado para pacientes de entre los 18 a 65 años, que tengan un IMC de 30 a 40. El procedimiento se realiza en quirófano bajo anestesia general.

Conducta alimentaria y cambios en el estilo de vida

Es importante señalar que el objetivo del tratamiento no es que se «pueda comer lo que se quiera para luego eliminarlo». Es cierto que ese el el argumento y funcionamiento del dispositivo, pero lo que se pretende es que con la pérdida de peso que se consigue gracias a este sistema y con la motivación que supone para el paciente obeso la pérdida de peso y la sensación de tener cierto control sobre lo que se ingiere y se elimina, se consigan cambios en los hábitos alimenticios de la persona y cambios en el estilo de vida que hagan que a larga no necesite de este dispositivo. Por ejemplo, uno de los pocos – por no decir el único- condicionante que tiene ese sistema es que es importante masticar bien la comida y comer despacio para que luego sea más sencillo y cómodo expulsarla. Este pequeño cambio ya es un cambio de conducta que luego el paciente interiorizará de por vida y que ya es un «primer paso» para unos buenos hábitos alimenticios ya que la mayoría de personas que padecen obesidad suelen comer rápido sin masticar bien.

Seguimiento médico

El método Endomanga es un sistema que de algún modo da más «mano libre» al paciente, ya que él mismo se autorregula y lleva a cabo el vaciado de lo que ingiere. Sin embargo, no debemos olvidar que la obesidad es una enfermedad compleja y que por la ayuda de un buen equipo médico que supervise la evolución de pérdida de peso del paciente y el apoyo de distintos profesionales (nutricionista, psicólogo, etc…) siempre hará más efectivo el tratamiento y los resultados.

Vida normal

Una de las principales ventajas de este método es que permite hacer vida absolutamente normal una vez la piel haya cicatrizado correctamente.

Riesgos asociados

Se trata de un procedimiento prácticamente sin riesgos asociados, en especial si lo comparamos con técnicas propias de la cirugía de la obesidad. Además es totalmente reversible. En cualquier momento o al finalizar el tratamiento puede retirarse el tubo y la válvula como si nada hubiese pasado.