Una barca en Alaska pidió ayuda cerca del superyate de Zuckerberg: las versiones no coinciden

El 3 de agosto de 2024, una pequeña embarcación de 21 pies se quedó sin combustible en aguas del sudeste de Alaska, cerca de Point Highland. A las 21:32, la Guardia Costera de Estados Unidos recibió la llamada de auxilio por radio VHF. Tras evaluar la situación, el organismo determinó que la barca no estaba en peligro inmediato y lanzó una petición de asistencia a otras embarcaciones en la zona. Lo que ocurrió después ha generado versiones contradictorias que involucran al Launchpad, el superyate de 118 metros vinculado a Mark Zuckerberg.

Los movimientos rastreados

Según los datos de seguimiento revisados por Alaska Beacon y Halifax Shipping News, el Launchpad se encontraba más cerca de la embarcación en apuros que el crucero Wilderness Legacy. El superyate redujo velocidad y se detuvo mientras el crucero continuaba su rumbo hacia la barca. Finalmente, el Wilderness Legacy llegó a las 22:58 —poco más de una hora después del aviso— y remolcó la embarcación hasta Farragut Bay, donde quedó fondeada de forma segura hacia las 00:50 del 4 de agosto.

La versión de los testigos

Michael Love, pasajero del Wilderness Legacy, relató que el capitán del crucero explicó a bordo que la Guardia Costera había contactado con el Launchpad y que este no respondió pese a estar más cerca. Según Love, la reacción entre los pasajeros fue de abucheos. Esta versión circuló ampliamente en medios locales y generó debate, pero hasta ahora no se ha hecho pública ninguna grabación del tráfico de radio que permita verificar qué comunicación recibió realmente la tripulación del superyate ni cómo respondió.

La respuesta del entorno de Zuckerberg

Brian Baker, portavoz de Mark Zuckerberg y Priscilla Chan, ofreció una explicación distinta. Aseguró que la pareja y su familia no estaban a bordo del Launchpad en ese momento y que la tripulación operaba en un canal de radio distinto al canal 16, la frecuencia internacional de socorro y seguridad. Según Baker, cuando la tripulación revisó la comunicación de la Guardia Costera, la asistencia ya estaba en marcha por parte del Wilderness Legacy.

La cuestión legal

La Guardia Costera había clasificado el caso como una petición de asistencia, pero no como una situación de peligro inmediato. Especialistas en derecho marítimo consultados por la agencia Associated Press explican que esa distinción es determinante: en este caso concreto, la tripulación del Launchpad no estaba jurídicamente obligada a intervenir como sí lo habría estado ante personas en peligro inminente. Sin embargo, esa ausencia de obligación legal no cierra el debate sobre si cabía esperar que prestaran ayuda voluntaria dada su proximidad.

Lo que queda sin respuesta

Tras revisar los movimientos de los barcos, escuchar las dos versiones y analizar las obligaciones legales, queda un punto que ninguna fuente pública ha logrado aclarar: no se ha hecho pública ninguna grabación del tráfico de radio que permita confirmar qué comunicación recibió exactamente la tripulación del Launchpad ni si hubo una negativa consciente a intervenir. Lo que sí se sabe es que otra embarcación terminó prestando la ayuda y que la barca fue remolcada con éxito. Entre esos dos extremos queda precisamente la parte de la historia que, por ahora, nadie ha podido explicar del todo.

Fuente: Xataka

Fuente: Xataka · Esta información ha sido elaborada por la redacción de Imbest con apoyo de herramientas editoriales automatizadas.

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